jueves, 30 de enero de 2014

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Relatos de terros




Una familia acababa de mudarse a una nueva casa cerca del bosque. Es una casa más grande, en un pueblecito tranquilo, los niños tienen sitio para jugar y los padres están tranquilos,... Todos estaban muy a gusto en su nuevo hogar. El padre trabajaba y debía ausentarse de casa una semana de cada dos por motivos laborales.

Una noche, mientras la madre leía en el salón,  el hijo mayor no estaba en casa, pero la hija más pequeña ya dormía. Cuando Carlos, el hijo mayor, volvió a casa le comentó a su madre algo que le tenía preocupado de hace días. Y es que llevaba días observando a Caterina, su hermana pequeña, mientras dormía y ésta actuaba de forma extraña por la noche desde que se habían mudado a la nueva casa.

La pequeña hablaba durante su sueño y estaba muy agitada y nerviosa. Su madre no había observado nada, pero dijo que empezaría a hacerlo a partir de ese momento. Cuando Carlos se marchaba a la cama, pasó delante de la habitación de su hermana para echar una ojeada, y la vio sentada en la ventana mirando fuera. Enseguida bajó a advertir a su madre. Subieron los dos y al verla su madre pensó que probablemente la niña era sonámbula. La volvió a poner en la cama .
Pero la historia se repitió noche tras noche y la pequeña niña llegaba incluso a salir fuera de la casa para jugar en la parte trasera de la casa, en el patio.

La madre cada vez estaba más inquieta a causa de su comportamiento y decidió hablarlo con su marido a su vuelta. Ambos propusieron llevarla al psiquiatra y que la tratase. Pero la niña continuaba yendo al patio trasero, a intentar hacer en el suelo agujeros con su pala. Cavaba, cavaba... siempre cavaba sin cesar. Y siempre en el mismo sitio. Los padres llegaron a preguntarle a la niña dormida porqué hacía eso. La niña respondía que alguien le pedía ayuda.


Tras varias semanas viendo a su hija cavar diciendo que oía que la llamaban voces pidiendo ayuda, la familia no pudo más y decidieron cavar ellos en el punto dónde cavaba la niña. Cavaban más y más profundo, intentando encontrar una solución. Y la encontraron. En el punto donde la niña cavaba encontraron la solución al porqué Caterina actuaba así. ¡Encontraron un esqueleto de una niña!

Escandalizados, llamaron a profesionales para hacer una búsqueda y supieron que hacía dos años atrás desapareció una niña en el pueblo. La buscaron durante mucho tiempo pero nunca la encontraron. De una sola vez se habían resuelto ambos interrogantes.


miércoles, 29 de enero de 2014

∃ʟ ʟαℊ◎ ℬø∂◎♏

∃ʟ ʟαℊ◎ ℬø∂◎♏

Junio de 1960. Lago Bodom, en Finlandia, muy cerca de la capital Helsinki.

Un buen día, cuatro jóvenes (dos chicos de dieciocho años y dos chicas de quince) decidieron ir a pasar una noche al camping que se encontraba alrededor del lago Bodom. Esa noche sería la última para tres de ellos.

Durante la noche el grupo es atacado por un misterioso personage que ataca al grupo entero. Uno de los chicos, Nils Gustafsson, logra escapar, aunque con mucha dificultad, de la tienda de campaña mientras que sus amigos estaban siendo masacrados. Corrió hasta a pedir ayuda pero ya era tarde. Nils contó a la policía que el hombre que les atacó tenía una luz roja en sus ojos.

El asesino del grupo se ensaño con ellos y los mató con una violencia salvaje, ya que los cuerpos fueron reencontrados en lo más hondo del lago,
cortados en pedazos. La autopsia reveló que sólo una gran espada o una gran hacha habría podido causar tales cortes en tan poco tiempo. Nils Gustafsson mantuvo un mutismo casi abusivo durante más de un año debido al trauma.

Finalmente, Nils contó que era la misma muerte la que había venido para buscarlos. Nadie pudo desmentir o confirmar sus declaraciones ya que estos chicos eran los únicos que estaban presentes en los alrededores en el momento de los hechos. Fue acusado del homicidio de sus amigos pero fue declarado inocente por falta de pruebas.

Actualmente casi no sabemos nada del crimen ni del asesino: ¿Con qué arma actuó el asesino? ¿Quién era? ¿Por qué lo hizo?¿Tenía verdaderamente una luz roja en sus ojos? El mISTERIO sigue sin resolverse...

И☺ ℒѺ ℌѦḠ∀ϟ

И☺ ℒѺ ℌѦḠ∀ϟ

No busco ni confiarles ni imponerles mis ideas. Lo único que busco es mostrarles mi experiencia por si esta puede servir a otros.

Mi mejor amigo murió hace unos pocos años. Se suicidó. Se ahorcó, para ser más exacto. Nunca me he llegado a recuperar del todo de esa muerte. Fui a la última persona que le habló. Me dijo que nos veríamos al día siguiente. Pero el día siguiente nunca llegó. No le vi a él sino a su hermano pequeño llorando suplicándome ayuda y consuelo.

Mi mejor amigo se fue y me dejó aquí sola. Tan sola en este mundo.... Sé las razones por las que lo hizo, pero no las diré en este relato porque no son necesarias para entenderlo. Sé las razones por las que decidió dejarlo todo. Le dije que no lo hiciera, que juntos podríamos superar cualquier cosa. Y ahora estoy sola y me veo sin fuerzas para seguir.

Llevo años sumida en una depresión profunda. Nada me anima, nada me motiva, nada ni nadie me consuela,... me siento vacía sin él. Hace unos días después de preparar el escenario durante semanas, decidí seguir el mismo camino que él y suicidarme. Llego el momento y estaba decidida a hacerlo pero mi mejor amigo se me apareció. Estaba guapísimo y sonriente. Me dijo que esa no era la solución. Él se había dado cuenta. Debió hacerme caso. Se arrepentía de lo que hizo y no quería que yo cometiera el mismo error. Me quería... quería estar conmigo... pero aún era demasiado pronto.
Desde ese día, para mí la cuestión del suicidio no existe más. Es curioso lo que voy a decir, pero un muerto me ha salvado de la muerte

EL niversario de muerteee!⊙﹏⊙

Aniversario de muerte
Aniversario de muerte. Historias de miedo
Es una noche cerrada cuando un muchacho que vuelve a casa en su coche descubre en el borde de la carretera una chica que hace autostop. La chica parece aterrorizada y helada, por lo que el chaval decide pararse, ayudarla y acompañarla a casa. Como suponía, ella estaba helada, por lo que le presta su chaqueta. La chica no es muy habladora así que es él quien habla casi todo el trayecto.Aniversario de muerte

Es una noche cerrada cuando un muchacho que vuelve a casa en su coche descubre en el borde de la carretera una chica que hace autostop. La chica parece aterrorizada y helada, por lo que el chaval decide pararse, ayudarla y acompañarla a casa. Como suponía, ella estaba helada, por lo que le presta su chaqueta. La chica no es muy habladora así que es él quien habla casi todo el trayecto.
A la mañana siguiente el muchacho se da cuenta que la muchacha se llevó su chaqueta a casa. Para recuperarla (y para volver a verla, pues le gustó) decide volver a la casa de ella, donde la había dejado la noche. Cuando llama a la puerta una señora no muy mayor, pero sí desmejorada, le abre la puerta. Él le explica lo sucedido y pregunta por su hija. Conforme el relato del chico avanzaba la mujer palidecía más y más. Terminó rompiendo a llorar.
Historias de miedo: El aniversario de la muerte
Tras recuperarse del shock inicial, la mujer le pide un momento al chico, entra al interior de la casa y vuelve al poco tiempo con una foto. Se la muestra al chico. Es una foto en la que sale la chica de la noche anterior. La dama llena de dolor y con la cara llena de lágrimas le cuenta que la chica era su hija. Era. Murió en un accidente de coche un año atrás en la misma carretera en la que supuestamente la encontró. La noche anterior exactamente era el aniversario de su muerte.  El chico, escéptico, va al cementerio a comprobar si es cierto lo que dice. Y allí el terror le inmoviliza y le hace palidecer. Sobre una tumba, la tumba de la muchacha, estaba su chaqueta.

£Ł ESPIRITISMO" † "

Espiritismo
Relatos de miedo: Espiritismo
Todo comenzó una noche en la que decidimos hacer espiritismo unos amigos y yo. Éramos 5 amigos en total, entre ellos mi novia, y lo practicamos en casa de uno de ellos. No sabíamos mucho del tema, habíamos leído algo del tema, pero bueno, lo hicimos un poco a nuestro estilo. Hicimos sitio en el salón y dibujamos un pentagrama (cruz de cinco puntas en un círculo) en el suelo con arroz coloreado de rojo. También colocamos una vela en cada extremidad. Luego nos sentamos alrededor de él, sobre unos cojines.
Esta historia me ocurrió de verdad. Antes de esto no creía ni en Dios ni en el diablo, pero ahora...
Todo comenzó una noche en la que decidimos hacer espiritismo unos amigos y yo. Éramos 5 amigos en total, entre ellos mi novia, y lo practicamos en casa de uno de ellos. No sabíamos mucho del tema, habíamos leído algo del tema, pero bueno, lo hicimos un poco a nuestro estilo. Hicimos sitio en el salón y dibujamos un pentagrama (cruz de cinco puntas en un círculo) en el suelo con arroz coloreado de rojo. También colocamos una vela en cada extremidad. Luego nos sentamos alrededor de él, sobre unos cojines.
Historias de miedo: Espiritismo
Habíamos cerrado bien las puertas y ventanas de la habitación. Para dar ambiente pusimos la banda sonora de la película "Drácula" a un sonido muy bajo y comenzamos a leer un encantamiento del "Libro de las sombras". Todo iba bien hasta que algo raro empezó a suceder y los nervios empezaron a aflorar. Empezó a oírse un murmullo en toda la habitación. Además, el techo se movía y temblaban el suelo. Luego apareción una especie de viento... y una a una las velas se fueron apagando, excepto la de enfrente de nuestro amigo que tenía el "libro de las sombras" entre sus manos...
Todos mirábamos a nuestro alrededor y poco a poco el terror se adueñaba de nuestras mentes. La música del reproductor cesó y una voz empezó a murmurarnos algo. Era una voz muy grave, pero no comprendíamos lo que decía. La voz se entremezclaba con una pequeña risa burlona... también algo satánica. Mi novia lloraba... otro amigo temblaba de una manera increíble... hasta que la última vela se apagó y la música del Cd volvió. Y como por arte de magia, la luz del salón se encendió. Ahora podíamos ver bien nuestro alrededor. Todo seguía igual, excepto el arroz que ya no formaba un pentagrama, sino un torbellino.
Desde ese día, mis amigos y yo nunca hemos vuelto a practicar espiritismo. Y sólo contamos esta historia en reuniones íntimas. Esta es la primera vez que lo cuento a tanta gente.

La muñeca de porcelana

La muñeca de porcelana
Historias de miedo: La muñeca de porcelana
Isabel tenía sólo siete años y medio, pero ella podía tener todo lo que le gustaba gracias a su mirada de pena que les ponía a sus padres. Esa misma noche, la pequeña tuvo dificultades para dormirse ya que sólo pensaba en su futura nueva muñeca. Incluso si tenía un brazo menos, era la muñeca de porcelana más bonita que había visto nunca. Ella tenía muchas, pero esa iba a ser la más bonita de su colección.
"¡Mamá, quiero esa muñeca!" Dijo la pequeña Isabel totalmente nerviosa por tener una nueva muñeca. "Volveremos mañana para comprártela, ¿vale? pero recuérdamelo, Isabel" le contestó su madre en la misma tienda de antigüedades.
Historias de miedo: la muñeca de porcelana
Isabel tenía sólo siete años y medio, pero ella podía tener todo lo que le gustaba gracias a su mirada de pena que les ponía a sus padres. Esa misma noche, la pequeña tuvo dificultades para dormirse ya que sólo pensaba en su futura nueva muñeca. Incluso si tenía un brazo menos, era la muñeca de porcelana más bonita que había visto nunca. Ella tenía muchas, pero esa iba a ser la más bonita de su colección.
A la mañana siguiente, Isabel desayunó viendo sus dibujos favoritos, como cada mañana. Había soñado tanto con su muñeca que tenía sueño, estaba cansada y ya no quería esa muñeca. Ya no le gustaba. Así que pasó el día enjugazada con otras cosas y no le recordó a su madre que tenían que ir a por la muñeca, porque ya no la deseaba.
Llegó la noche e Isabel fue a acostarse al piso de arriba. Ella tenía miedo de estar arriba sola, así que su madre subía con ella y se ponía en la habitación de al lado a coser. Una media hora más tarde de haberse acostado, una voz aguda despertó a la niña susurrándole al oído: "Subo 1, 2, 3 escalones..." La pequeña Isabel gritó asustada llamando a su madre: "Mamá, hay alguien en la escalera que hace ruido" Su madre la tranquilizó diciendo que no había nada en absoluto. En cuanto la madre abandonó la habitación, Isabel volvió a oír ese susurro que le dijo "Subo 4, 5, 6 escalones..." De nuevo Isabel llamó a su madre. Su madre le volvió a contestar que se tranquilizara, que sería el ruido del frigorífico.
Pero la pequeña voz continuó subiendo las escaleras: "Subo 7, 8, 9, 10 escalones y ya estoy en el pasillo", repitió la pequeña voz con una risa sarcástica.
A la mañana siguiente, la madre de Isabel se sorprendió de despertarse antes de ella. Pero pensó en las dificultades que había tenido para dormirse y pensó que estaría cansada. Pero transcurrida una hora le pareció raro que aún no se hubiera despertado, por lo que subió a ver cómo estaba su hija. La madre gritó con terror viendo a su hija ahogada en su propia sangre y apuñalada más de 17 veces, con el brazo arrancado y viendo a esa pequeña y adorable muñeca de la tienda de antigüedades con el brazo de su hija como sustituto del suyo.